Posts Tagged ‘Lecturas’

En torno a la Obsesión

mayo 22, 2015

tb_flores_veranoEl éxito del pensamiento positivo, depende del trabajo positivo.
El proyecto de un edificio importante reunirá planos magníficos, extraídos de las más avanzadas prácticas de la Civilización; mientras tanto, para que se realice, reclama el empleo del material adecuado, con el fin de que la obra no se transforme en un juguete de fuerzas destructivas.
En una construcción de cemento armado, nadie pensará en colocar vigas de madera en lugar de las estructuras de hierro ni sustituir la argamasa por un tabique. Para que el trabajo se realice dentro de las líneas determinadas, las sustancias deben estar en las condiciones apropiadas y en las posiciones justas.
Idénticos principios rigen para el plan del alma.
Si aspiramos al surgimiento de realizaciones que respondan a la elevada importancia de los ideales, es forzoso seleccionar los ingredientes que constituyen nuestra vida íntima, cultivando el bien en las menores
manifestaciones. Cualquier acción opuesta, comprometerá la estabilidad de la organización que pretendemos efectuar.
En vista de eso, propongámonos sanear emociones, ideas, palabras, actitudes y actos, por mínimos que sean.
Todos nos referimos al peligro de los agentes del mal que nos amenazan; entre tanto, los agentes del mal sólo dominan donde les favorezcamos la intromisión. Y la intromisión de ellos, generalmente, se verifica comenzando por la imprudencia de la brecha… hoy, una queja; mañana, un momento de amargura; luego, una discusión temeraria; más tarde, una crisis de angustia que puede ser extirpada perfectamente a través del servicio; ahora, un comentario deprimente; después, un minuto de irritación; y, por fin, la enfermedad, la delincuencia, la
perturbación y, a veces, la muerte prematura.
El gran desastre, casi siempre es la suma de los pequeños descuidos.
Estemos convencidos de que, en los procesos de obsesión, también ocurre así.

* * *

XAVIER, Francisco Cándido y VIEIRA, Waldo. Estudie y Viva. Por los Espíritus Emmanuel y André Luiz

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Lectura: “Siga Feliz”

julio 19, 2014

flores-de-pensamientoa-amarillos-2Viva en paz con su conciencia.
Siempre que usted se compare con alguien, evite el orgullo y el desprecio, reconociendo que en todos los lugares existen criaturas por encima o por debajo de su posición.
Conságrese al trabajo que abrazó, realizando con él lo mejor que usted pueda, en el apoyo al bien común.
Trate su cuerpo en la condición de primoroso instrumento, al cual se debe la mayor atención en el desempeño de la propia tarea.
Aunque se vea bajo graves ofensas, no guarde resentimiento, observando que todos somos – los Espíritus en evolución en la Tierra – susceptibles de errar.
Cultive sinceridad con bondad para que la franqueza agresiva no le arruine bellos momentos en el mundo.
Procure compañías que le puedan donar mejoría de espíritu y nobleza de sentimientos.
Converse humanizando o elevando aquello de que se habla.
No exija de la vida aquello que la vida no le dio, pero siga adelante en el esfuerzo de merecer la realización de sus ideales.
Y, trabajando y sirviendo siempre, usted obtendrá prodigios en el tiempo, con la bendición de Dios.

* * *

XAVIER, Francisco Cándido. Momentos de Oro. Diversos Espíritus. 1. ed. San Bernardo del Campo (SP): GEEM,
1977, p. 131-134.

Médiums conscientes

octubre 7, 2013

flores-de-luz-logrono-18-9-2007_4758616Si te habitúas a un gran silencio interior, tras el ejercicio de un comportamiento moral noble, oirás… Registrarás sutiles impresiones psíquicas que vibran en los dobleces de la mente, articulando ideas, al mismo tiempo creando clichés, en los cuales se esculpen imágenes y se corporifican pensamientos imprimiéndose en los paneles de tus reflexiones proviniendo de otras
inteligencias…
Mentes en vigorosas emisiones, conscientes o no, vibran en todas las direcciones.
Inapelablemente, por un proceso de sintonía en la misma faja de frecuencia de intereses, producen intercambio saludable o dañoso, en proceso de transmisión y de recepción.
Si te elevas por el pensamiento, alcanzas vibraciones nobles; si te perturbas y vulgarizas, registras las más groseras.
En la problemática de la mediumnidad, la cuestión de relevancia no se prende a la lucidez por la conciencia o al sueño por la inconsciencia para que el fenómeno sea auténtico, antes a la sintonía que resulta de los procesos de vinculación mental del sensitivo con las ideas e intereses que mejor le aprovechen.
Es de poca monta la algarabía como la desconfianza en torno de las manifestaciones por psicofonía y por psicografía bajo el control consciente del médium.
La relevancia está en el comportamiento moral de este, de lo que resultará el contenido del mensaje, por cuanto, de acuerdo con las construcciones mentales y el clima psíquico de cada uno, serán atraídos los Espíritus que se afinan por semejanza y necesidad emocional.
Sin duda, el escrúpulo debe siempre sortear al individuo en todas las labores a las que se enfervorice. Sin embargo, conviene considerar que el exceso de cautela es tan pernicioso como su falta.
No te excuses de producir mediúmnicamente, si te asoman conflictos, en cuanto al estado en la conciencia en que por tanto te encuentras.
Procura desincumbirte del ministerio, apoyado a las santas intenciones, y estructurado en los postulados del conocimiento doctrinario, con cuyos valores no tropezarás. De forma alguna cultives recelos improcedentes tales como los fantasmas del animismo y de la mistificación.
En todo proceso mediúmnico intelectual o físico siempre encontrarás algo que se exterioriza del instrumento. No podría ser diferente.
Mediumnidad, como el propio nombre dice, es medio. La finalidad es el progreso del medianero, como de aquellos que le rodean en uno como en otro plano de la vida. Consciente de las responsabilidades, manteniendo lucidez mental durante la manifestación
del fenómeno, no delinquirás.
La vigilia te auxiliará a corregir los excesos y la disciplina los abusos.

* * *

Paulatinamente, mediante el ejercicio metódico de las facultades mediúmnicas y a través de la conducta correcta en el bien, conjugando la oración al trabajo, lograrás el éxito y los resultados felices que anhelas.
Mucho mejor para el trabajo en la Siembra del Bien el médium consciente, cuyos deberes están en pauta de equilibrio, a los inconscientes, cuyo comportamiento los señala con irresponsabilidad e insensatez.
La conciencia o lucidez durante el trance no es un impedimento para el desempeño de las tareas que te cabe desarrollar.
Jesús prosigue consciente de sus deberes, esperando a los hombres que, conscientemente y no autómatas, inermes, deseen cooperar en Su Viña de Luz.

Divaldo Pereira Franco. Rumbos Libertadores.

Por el Espíritu Juana de Ángelis

Mediums conscientes

marzo 14, 2013

cultivar-mimosasSi te habitúas a un gran silencio interior, tras el ejercicio de un comportamiento moral noble, oirás… Registrarás sutiles impresiones psíquicas que vibran en los dobleces de la mente, articulando ideas, al mismo tiempo creando clichés, en los cuales se esculpen imágenes y se corporifican pensamientos imprimiéndose en los paneles de tus reflexiones proviniendo de otras inteligencias… Mentes en vigorosas emisiones, conscientes o no, vibran en todas las direcciones.

Inapelablemente, por un proceso de sintonía en la misma faja de frecuencia de intereses, producen intercambio saludable o dañoso, en proceso de transmisión y de recepción. Si te elevas por el pensamiento, alcanzas vibraciones nobles, si te perturbas y vulgarizas, registras las más groseras.

En la problemática de la mediúmnidad, la cuestión de relevancia no se prende a la lucidez por la conciencia o al sueño por la inconsciencia para que el fenómeno sea auténtico, antes a la sintonía que resulta de los procesos de vinculación mental del sensitivo con las ideas e intereses que mejor le aprovechen. Es de poca monta la algarabía como la desconfianza en torno de las manifestaciones por psicofonía y por psicografia bajo el control consciente del médium. La relevancia está en el comportamiento moral de este, de lo que resultará el contenido del mensaje, por cuanto, de acuerdo con las construcciones mentales y el clima psíquico de cada uno, serán atraídos los Espíritus que se afinan por semejanza y necesidad emocional.

Sin duda, el escrúpulo debe siempre sortear al individuo en todas las labores a las que se enfervorice. Sin embargo, conviene considerar que el exceso de cautela es tan pernicioso como su falta. No te excuses de producir mediúmnicamente, si te asoman conflictos, en cuanto al estado en la conciencia en que por tanto te encuentras. Procura desincumbirte del ministerio, apoyado a las santas intenciones, y estructurado en los postulados del conocimiento doctrinario, con cuyos valores no tropezarás. De forma alguna cultives recelos improcedentes tales como los fantasmas del animismo y de la mistificación.

En todo proceso mediúmnico intelectual o físico siempre encontrarás algo que se exterioriza del instrumento. No podría ser diferente. Mediumnidad, como el propio nombre dice, es medio. La finalidad es el progreso del medianero, como de aquellos que le rodean en uno como en otro plano de la vida. Consciente de las responsabilidades, manteniendo lucidez mental durante la manifestación del fenómeno, no delinquirás. La vigilia te auxiliará a corregir los excesos y la disciplina los abusos. Paulatinamente, mediante el ejercicio metódico de las facultades mediúmnicas y a través de la conducta correcta en el bien, conjugando la oración al trabajo, lograrás el éxito y los resultados felices que anhelas.

Mucho mejor para el trabajo en la Siembra del Bien el médium consciente, cuyos deberes están en pauta de equilibrio, a los inconscientes, cuyo comportamiento los señala con irresponsabilidad e insensatez. La conciencia o lucidez durante el trance no es un impedimento para el desempeño de las tareas que te cabe desarrollar. Jesús prosigue consciente de sus deberes, esperando a los hombres que, conscientemente y no autómatas, inermes, deseen cooperar en Su Viña de Luz.

Por el Espíritu Juana de Ángelis. Médium Divaldo Pereira Franco

Médiums Principiantes

enero 24, 2013

leucojum-aestivumEn el intercambio espiritual, encontramos un vasto grupo de compañeros necesitados de especial atención – los médiums iniciantes.

Muchas veces, fascinados por el entusiasmo excesivo, delante del impacto de las revelaciones espirituales que los visitan de lleno, solicitan el entendimiento y el apoyo de los hermanos expertos, para que no se pierdan a través de brillantes engaños (…).

Para cada médium urge el deber de estudiar para discernir y, trabajar para merecer, tanto cuanto para nosotros (…).
Admitido a construcciones de orden superior, el médium es convidado al discernimiento y a la disciplina, para que se le aclaren y perfeccionen las facultades, cabiéndole apartarse de quererlo todo y de todo quererlo hacer a lo que somos llamados todos nosotros, cuando estamos aún inmaduros en la vida, por los que se acostumbran a la rebeldía y a la perturbación.

Ayudemos a los médiums iniciantes a percibir que en la mediumnidad, como en cualquier otra actividad terrestre, no hay conocimiento real donde el tiempo no consagró a aprendizaje, y que todos los encargos son nobles donde la luz de la caridad preside las realizaciones.

Para ese fin, conduzcámoslos a esclarecerse en los principios saludables y libertadores de la Doctrina Espírita.

Médiums para fenómenos surgen en todas partes y de todas las posiciones. Médiums para la edificación del perfeccionamiento y de la
felicidad, entre las criaturas, son sólo aquellos que se hacen auténticos servidores de la Humanidad.
* * *
 Francisco Cándido Xavier y Waldo VIEIRA. “Estudie y Viva”. Por el Espíritu Emmanuel.

Manifestaciones Espirituales

noviembre 7, 2012

“Mas la manifestación del Espíritu es dada a cada uno, para lo que fuere útil.” — Pablo. (1 Corintios, 12:7.)

Con la revivificación del Cristianismo puro, en las agrupaciones del Espiritismo con Jesús, se verifica idéntica preocupación a las que torturaban a los aprendices de los tiempos apostólicos, en lo que se refiere a la mediumnidad. La mayoría de los trabajadores en la evangelización se inquieta por el desenvolvimiento inmediato de facultades incipientes. En determinados centros de servicio, se exigen realizaciones superiores a las posibilidades que disponen; en otros, se sueña con fenómenos de gran alcance.

El problema, no obstante, no se resume a adquisiciones exteriores. Enriquezca el hombre su propia iluminación íntima, intensifique el poder espiritual, a través del conocimiento y del amor, y entrará en la posesión de tesoros eternos de modo natural. Muchos aprendices desearían ser grandes videntes o admirables reveladores, embalados en la perspectiva de superioridad, pero no se atreven ni siquiera a meditar en el sudor de la conquista sublime.

Se inclinan a los lucros, mas no cogitan del esfuerzo. En ese sentido, es interesante recordar que Simón Pedro, cuyo espíritu se sentía tan bien con el Maestro glorioso en el Tabor, no soportó las angustias del Amigo flagelado en el Calvario. Es justo que los discípulos pretenden el engrandecimiento espiritual, sin embargo, quien posea una facultad humilde no la desprecie porque el hermano más próximo sea detentor de cualidades más expresivas.

Trabaje cada uno con el material que le fue confiado, convencido de que el Supremo Señor no atiende, en el problema de manifestaciones espirituales, conforme al capricho humano, sino, de acuerdo con la utilidad general.

Espíritu Emmanuel

Médium Francisco Cândido Xavier
Extraído del libro “Pan Nuestro”

Lectura: “Formación del Medium”

septiembre 21, 2012

Son médiums las personas aptas para percibir la influencia de los Espíritus y transmitir sus pensamientos, sensaciones y sentimientos. Esa percepción puede variar desde la simple sensación de una presencia hasta la videncia objetiva de un ser espiritual y es muy difícil que haya personas que no hayan pasado o que no conozca a alguien que haya vivido algún tipo de experiencia en ese campo. Pero, para la mayor parte de las personas, el contacto con ese tema no pasa de algo superficial, del intercambio de ideas con otras personas que tampoco saben mucho de eso, sin mayor profundidad por no saber cómo, ni dónde, buscar conocimientos adecuados para ampliar la comprensión del asunto.

Para ser médium, o sea, para tener la capacidad de percibir a los Espíritus, no es necesario pertenecer a esa o a aquella religión o tener una u otra filosofía de vida, pues la mediumnidad está presente en todas las culturas y razas, independientemente de creencias o condición social. Así, la mediumnidad se manifiesta en las personas, independiente de edad, creencias, convicciones, posibilidades de inteligencia o nivel cultural. Aunque sea así, hoy por hoy, para una comprensión profundizada de lo que es la mediumnidad, sus finalidades y consecuencias, es imprescindible conocer la obra de Allan Kardec, además de otros autores como Léon Denis, Amalia Domingo Soler, Emmanuel, André Luiz, Manoel Philomeno de Miranda, Herminio C. Miranda, entre otros.

En las obras de estos autores se observa que la mediumnidad, en la gran mayoría de los casos, es un compromiso que el Espíritu asumió aún en el Plano Espiritual antes de la actual reencarnación, sea para rescatar deudas originadas de un pasado de fragorosas caídas morales, sea para acelerar su progreso espiritual, o aún para que pueda, en la encarnación planeada, mantener la conciencia de su condición de Espíritu eterno, o sea, para no sumergirse simplemente en los problemas de la vida material sin considerar la realidad espiritual, de su esencia que es espiritual. Cada persona puede presentar reacciones distintas ante el surgimiento de la mediumnidad, aunque el dolor sea el elemento común a casi todos, especialmente en ese inicio cuando el médium principiante no sabe cómo dominar los recursos de la facultad que empieza a surgir.

Sin conocer los recursos mediúmnicos que posee, la persona muchas veces empieza a sentir problemas de distinta naturaleza, muchos de los ellos sin justificativas racionales. Experimenta múltiples formas de desarmonía: súbitos cambios emocionales, desequilibrios sentimentales, y hasta incluso enfermedades para las cuales la medicina no tiene explicaciones claras o soluciones adecuadas. Por otro lado, también hay personas que no poseen lo que se podría llamar mediumnidad activa, o sea, los que no están dotados de una facultad que pueda ser utilizada en el servicio sistematizado del intercambio entre el plano físico y el plano espiritual, a despecho de sus esfuerzos para desarrollarla. Allan Kardec los denomina “médiums improductivos”. Son aquellos que, cuando intentan la psicografía, por ejemplo, después de muchos ejercicios, obtienen resultados que se limitan a una que otra palabra, o cuando en la experiencia de la psicofonía nada más logran sino suspiros, algunos barullos y gemidos. En ese momento hay que preguntarse ¿cuál es el sitio más adecuado para que aquel que sienta algún tipo de influencia pueda ejercitarla para saber si tiene o no mediumnidad?

Si quiere correr el riesgo de recibir influencias de Espíritus inferiores, livianos e, incluso, malos, el ejercicio puede ser hecho en cualquier sitio. Pero, si el médium potencial desea mantener su equilibrio psíquico y espiritual, mejor será buscar un local que trate el tema con la seriedad que merece. Sí, porque son requisitos esenciales al médium: equilibrio, conducta elevada, concentración, oración, buena disposición, humildad, amor y el apoyo de un grupo de personas serias y dedicadas al estudio y al ejercicio de la mediumnidad con propósitos nobles de servir al semejante y no simplemente satisfacer curiosidades livianas, búsquedas de informaciones superficiales sin otro móvil que los intereses personales de saber si un pariente está de tal o cual forma en el plano espiritual. De esa forma, lo más adecuado, para quien empiece a sentir la influencia espiritual o que simplemente desee saber más sobre el asunto, es buscar un grupo espírita serio, que se dedique al estudio de la obra de Allan Kardec y que tenga la mediumnidad como una facultad que debe ser tratada con respeto y que exige, para su ejercicio equilibrado, conocimiento y armonía, que solamente se pueden conquistar con perseverancia y dedicación a lo largo del tiempo. Allí, en un grupo equilibrado, la persona va a aprender que la mediumnidad por sí misma es neutral. Es un simple canal de comunicación.

La cualidad del que se comunica y del mensaje que trasmite depende completamente de la cualidad del médium. Si él no tiene disciplina, piensa que lo sabe todo, que tiene mucho que enseñar y poco que aprender, que se basta a sí mismo y no depende de otros, que está siempre con la razón y los demás sólo desean ponerle trabas, entre otras cosas del mismo género, es evidente que será asistido por Espíritus que son como él, que no son serios y malgastan el tiempo y engañan a los que no están vigilantes. Para obtener la influencia de los buenos Espíritus son indispensables la humildad, el propósito de auxiliar al semejante, la dedicación al estudio y al auto-conocimiento, la práctica de la oración, la bondad de corazón, el deseo sincero de mejorarse, entre otras cualidades que son similares a esas y que más fácilmente se adquieren cuando se cuenta con el soporte de un grupo de personas que busca el propio perfeccionamiento para servir mejor al próximo. Así, de conformidad a la sintonía que mantenemos con uno u otro aspecto de la vida, depende la naturaleza de las comunicaciones que recibimos.

Los médiums, conforme a la sintonía, pueden ser trabajadores del amor o instrumentos de las sombras. Compete a nosotros elegir con qué mantenemos afinidad, definiendo así nuestra calidad mediúmnica. Informa Emmanuel, mentor espiritual de Chico Xavier, que “(…) por la oración, el hombre obtiene el concurso de los buenos Espíritus que concurren a sustentarlo en sus buenas resoluciones y a inspirarle ideas sanas. Él adquiere, de ese modo, la fuerza moral necesaria para vencer las dificultades y volver al camino recto, si de éste se alejó. Por ese medio, puede también desviar de sí los males que atraería por sus propias faltas. (…)” (7) La oración es el recurso sublime de comunicación con los mensajeros de Jesús, que la Providencia Divina puso en nuestro camino, para posibilitar la elevación de nuestro tono vibratorio, de nuestros sentimientos, facultándonos así la inspiración, la intuición y el recibimiento de mensajes sublimes que nos despiertan el Espíritu a las realidades mayores de la Vida.

En resumen, ante el surgimiento de la mediumnidad o ante el deseo de profundizar el conocimiento del asunto, es fundamental que la persona interesada conozca los libros de Allan Kardec, además de otros autores serios, y busque un centro espírita equilibrado que le pueda auxiliar en sus estudios y ampliación del conocimiento y práctica de esa facultad sublime, que permite al encarnado estar en contacto con la realidad espiritual que le aguarda después de la muerte del cuerpo físico.

Carlos Campetti

Lectura: “Manifestaciones inteligentes”

mayo 23, 2012

Si los fenómenos que nos ocupan se hubieran limitado al movimiento de objetos habrían permanecido –conforme dijimos- dentro del dominio de las ciencias físicas. Pero no es así en manera alguna. Ellos habían de ponernos en el camino de un orden de hechos extraños. Se creyó descubrir –no sabemos por iniciativa de quién- que el impulso comunicado a los objetos no era sólo producto de una fuerza mecánica ciega, sino que había en ese movimiento la intervención de una causa inteligente. Una vez abierta esta senda, había un campo de observaciones completamente nuevo. Se levantaba el velo de muchos misterios. Pero ¿hay, en realidad, un poder inteligente? Esa es la cuestión. Si ese poder existe, ¿cuál es, de qué naturaleza será y qué origen tiene? ¿Está por encima de la humanidad? Tales son las preguntas que derivan de la primera.
Las primeras manifestaciones inteligentes tuvieron lugar por medio de mesas que se elevaban y daban, con una de sus patas, un número determinado de golpes, respondiendo de este modo sí o no, según lo convenido, a una pregunta planteada. Hasta allí nada de convincente había, por cierto, para los escépticos, por cuanto se podía creer en un efecto del azar. Después se obtuvieron respuestas más elaboradas, sirviéndose de las letras del alfabeto. El objeto móvil daba una cantidad de golpes que correspondía al número de orden de cada letra y se llegaba así a formar palabras y frases que contestaban a las preguntas planteadas.
La exactitud de las respuestas y su correlación con las preguntas suscitaron el asombro. El misterioso ser que de esta manera respondía, interrogado acerca de su naturaleza declaró que era un Espíritu o genio, se atribuyó un nombre y proporcionó diversas informaciones a su respecto. Es esta una circunstancia muy importante, que hay que subrayar. Nadie imaginó a los Espíritus como un medio para explicar el fenómeno. Hubo de ser el fenómeno mismo el que revelara esa palabra. En las ciencias exactas se formulan muchas veces hipótesis para disponer de una base de razonamiento, pero aquí este no fue el caso.
Tal medio de comunicación resultaba tal largo como incómodo. El Espíritu, y es esta una circunstancia digna de recalcar, señaló otro. Uno de esos seres invisibles dio el consejo de adaptar un lápiz a una cesta u otro objeto. Colocada esa cesta sobre una hoja de papel, es puesta en movimiento por el mismo poder oculto que mueve las mesas. Pero, en vez de un simple movimiento regular, el lápiz traza por sí propio caracteres que forman palabras, frases y discursos enteros, de varias páginas de extensión, tratando las más elevadas cuestiones de la filosofía, moral, metafísica, psicología, etcétera, y ello con tanta rapidez como si se escribiera con la mano.
Este consejo se dio de forma simultánea en América, en Francia y en diversos lugares. He aquí los términos en que lo recibió en París, el 10 de junio de 1853, uno de los adeptos más fervientes de la Doctrina, que de varios años atrás –desde 1849- venía ocupándose de la evocación de los Espíritus:
“Ve a la habitación de al lado y toma la canastita. Sujétale un lápiz y colócala sobre el papel. Apoya tus dedos en el borde”.
Hecho esto, unos instantes más tarde la cesta se pone en movimiento y el lápiz escribe muy legiblemente esta frase:
“Esto que os digo, os prohíbo expresamente que lo digáis a nadie. La primera vez que escriba lo haré mejor”.
Fue Isaac Post la primera persona de la que tenemos noticia que utilizara este método para comunicarse con la inteligencia incorpórea, recibiendo el nombre de “telegrafía espiritual”. (Véase el artículo de Gónzalez de Pablo, Á, (2006) Sobre los inicios del Espiritismo en España: La epidemia psíquica de las mesas giratorias de 1853 en la prensa médica. Asclepio, 2006 vol. LVIII, nº2, julio-diciembre, págs. 65-66, ISSN: 0240-4466.) [N. del copista.]

Puesto que el objeto al que se adapta el lápiz no es sino el de un instrumento, su naturaleza y forma resultan del todo indiferentes. Se buscaba que su disposición fuese la más cómoda, de ahí que muchas personas utilicen una tablita.
La canasta o la tablilla sólo puede ser puesta en movimiento con la influencia de ciertas personas dotadas, a este respecto, de un poder especial, y a quienes se designa con el nombre de médiums –esto es, “medio” o intermediarios entre los Espíritus y los hombres. Las condiciones que otorgan ese poder dependen a la vez de causas físicas y morales, imperfectamente conocidas todavía, porque encontramos médiums de toda edad y de uno y otro sexo, así como en todos los grados de desarrollo intelectual. Por lo demás, dicha facultad se perfecciona con el ejercicio.

Traducido por Mari Carmen-España

Lectura de la semana: “Mediumnidad”

abril 21, 2012

Encontramos, en la Antigüedad terrestre, brillantes manifestaciones mediúmnicas que hoy reviven de la historia. Discípulos de Sócrates se han referido, con admiración y respeto, al amigo invisible que acompañaba a su maestro constantemente. Informa Plutarco del encuentro de Bruto una cierta noche, uno de sus perseguidores desencarnados, quien se le presento en pleno campo. En Roma, en el templo de Minerva, Pausanias, condenado a morir allí de hambre, comenzó a vivir en estado de Espíritu monoidealizando la rebelión que lo alucinaba, apareciendo y desapareciendo, durante un largo tiempo, ante los ojos de los circunstantes asombrados.

Es conocido que Nerón, en los últimos días de su reinado vio fuera del cuerpo carnal, junto a Agripina y Octavia, su progenitora y su esposa, respectivamente, ambas asesinadas por su orden, quienes le anunciaron su caída fatal. Los Espíritus vengativos que rondaban en torno de Calígula eran tantos que, aun después de ser enterrados sus restos en los jardines de Lamia, ellos eran vistos con frecuencia hasta que fueron exhumados los despojos para su incineración.

Con todo, donde la mediumnidad alcanza su punto culminante es, precisamente, en el movimiento del albor del Cristianismo. Todo el pasaje del Maestro, inolvidable entre los hombre es un cántico de luz y amor que expresa su condición de Mediador de la Sabiduría Divina. Y, continuando su ministerio, los apóstoles que se mantuvieron leales a Él se convirtieron en médiums notables el día de Pentecostés, cuando, asociadas sus fuerzas, por hallarse “todos reunidos”, los emisarios espirituales del Señor produjeron, a través de ellos, fenómenos físicos de gran variedad, tales como apariciones luminosas y voces directas, inclusive hechos de psicofonía y xenoglosia, a través de los cuales las enseñanzas del Evangelio fueron dictadas en distintas lenguas, simultáneamente, para los israelitas de procedencias diversas. Desde entonces, los acontecimientos mediumnicos para ellos se mostraron habituales. Espíritus materializados los liberaban de la prisión injusta.

El magnetismo curativo era vastamente practicado a través de la mirada y por la imposición de las manos. Espíritus sufrientes eran retirados de indefensos obsesos, a los cuales vampirizaban. Un hombre incrédulo y obstinado como Saulo de Tarso, se mostró clarividente de un momento a otro, viendo al mismo Cristo a las puertas de Damasco, del que recibió instrucciones precisas. Y dado que Saulo, aunque valeroso, experimentara una fuerte conmoción espiritual, Jesús, condolido, procuró a Ananías, médium clarividente de la aludida ciudad, solicitándole socorro para el compañero que se iniciaba en la tarea. No solamente en la casa de los apóstoles, en Jerusalén, mensajeros espirituales prestan incesante asistencia a los sembradores del Evangelio; de igual manera, en los hogares de los cristianos en Antioquía, la mediumnidad opera servicios valiosos e incesantes.

Entre los médiums allí reunidos, unos de ellos, de nombre Agabo, incorpora a un Espíritu benefactor que realiza una importante premonición. Y en esa misma iglesia, varias organizaciones mediúmnicas aglutinadas favorecen la producción de fenómenos de voz directa, correspondiendo una expresiva incumbencia de ello a Pablo y Bernabé. En Troas, el apóstol de la gentilidad recibe la visita de un varón, en Espíritu, pidiéndole ayuda fraternal. Y, de igual modo como ocurre en la actualidad, los médiums de ayer, a pesar de contar con la bendición divina, eran sometidos a injusticias y persecuciones. Casi en todos los lugares padecían interrogaciones y sarcasmos, vilipendios y tentaciones. Después del comienzo de las actividades mediúmnicas que asumieran, se vio a Pedro y a Juan segregados en la cárcel. Esteban fue lapidado. Jacobo, el hijo de Zebedeo, es muerto a golpes de espada. Pablo de Tarso es preso y azotado en varias oportunidades.

La mediumnidad, que sigue brillando entre los mártires cristianos, sacrificados en las fiestas circenses, no sufre eclipse alguno, aun cuando la enseñanza de Jesús pase a sufrir una inmovilidad por imposiciones de orden político. Pero luego de algunos siglos vemos a Francisco de Asís exaltándola en luminosos acontecimientos; Lutero transitando en medio de visiones; Teresa de Ávila en admirables desdoblamientos; José de Cupertino levitándose ante la espantada observación del papa Urbano VIII y Svvedenborg recogiendo, apartado del cuerpo físico, anotaciones de distintos planos espirituales que él mismo filtra para el conocimiento humano, conforme a las concepciones de su tiempo. Es así como comprendernos, por ello, la validez permanente del esfuerzo de André Luiz que, sirviéndose de los estudios y conclusiones de destacados científicos terrenos intenta, también aquí’, colaborar en la elucidación de los problemas de la mediumnidad, cada vez más inquietantes en la vida conturbada del mundo moderno.

Sin recomendar para nada la práctica del hipnotismo en nues­tros Centros Espiritas, a él recurre —como ejemplo— para ha­cer más ampliamente comprendidos los múltiples fenómenos de conjugación de ondas mentales, además de demostrar con eso que la fuerza magnética es un simple agente y no la causa de los acontecimientos medianímicos generados, invariablemente, de Espíritu a Espíritu. En nuestro campo de acción contamos con libros que consue­lan y restauran, medican y alimentan, así como aquellos que pro­ponen y concluyen, argumentan y esclarecen. Con tal criterio, nos encontramos aquí con un libro que estu­dia. Meditemos, pues, sobre sus páginas.

EMMANUEL

Uberaba, 6 de agosto de 1959.

Médium Francisco Cândido Xavier
Extraído del libro “Mecanismos de la Mediumnidad”

Lectura de la semana: “La bendición de la salud”

marzo 19, 2012

La salud es consecuencia de diversos factores que se conjugan en pro de la armonía psicofísica de la criatura humana. Procedente del espíritu, la energía elabora las células y las sustenta en el ministerio de la vida orgánica, atendiendo de ese modo la finalidad a que están destinadas. Al irradiarse a través del periespíritu, fomenta la preservación del patrimonio somático, al cual proporciona resistencia contra los agentes destructivos, a cuya agresión se enfrenta en una lucha sin tregua. Cuando tales fuerzas dejan de estar organizadas, los invasores microbianos ganan la batalla y se instalan, con lo que dan origen y curso a las enfermedades.

En el área de los fenómenos emocionales y psíquicos –en relación con el delicado engranaje del aparato a través del cual se manifiestan-, la incidencia de la onda energética del espíritu en esos tejidos sutiles, es responsable del desequilibrio, que agrava aún más el problema de los trastornos y las aflicciones alienantes. En ese aspecto las estructuras profundas del ser, sacudidas por las descargas mentales perniciosas, además de los desórdenes que provocan, favorecen la sintonía con otros espíritus perturbadores y vengativos, que se esconden en los campos psíquicos y producen lamentables obsesiones. La preservación de la salud demanda cuidados preventivos constantes, y terapéuticos permanentes, por la excelencia de que se reviste para las conquistas a que está destinada durante la reencarnación.

En lo relativo a las innumerables patologías que son causa de preocupación para el ser humano, el mantenimiento del equilibrio psíquico y emocional es de fundamental importancia para la sustentación de la salud. Por lo tanto, visualízate siempre saludable y cultiva pensamientos optimistas, cimentado en el amor, en la acción dignificante, en la esperanza.

Libérate de todo residuo mental -que pueda significar una fuente de intoxicación y estímulo a las vidas microbianas perturbadoras -, y conserva tu paz íntima. Si la enfermedad te visita, aprovecha su presencia para hacer reflexiones valiosas en torno a tu comportamiento y a la reprogramación de tus actividades.

Piensa en la salud y deséala ardientemente, sin imposiciones, sin presiones, pero con noble intención. Elabora planes para estar saludable y ser útil; imagina que ya te has recuperado y estás desempeñándote en la convivencia familiar y social como un instrumento valioso dentro de la comunidad.

Vincúlate a la Fuente Generosa de donde fluyen todas las fuerzas, y absorbe de ella los recursos necesarios para recuperar el equilibrio. Vuelve a abastecer tu casa mental con pensamientos de paz, de compasión, de solidaridad, de perdón y ternura, y comprométete emocionalmente con la Vida, a fin de que te sientas integrado en ella, consciente y feliz.

La enfermedad, en cualquier circunstancia, es una prueba bendita, excepto cuando, al ser mutiladora, alienante o limitadora, constituye una expiación oportuna de la que las Soberanas Leyes se valen para auxiliar a los transgresores que, de un modo u otro, somos casi todos nosotros.

Si estás sano, aprovecha la oportunidad para preservarte así, produciendo más y mejor.

Si estás enfermo, agradece a Dios y amplía los horizontes mentales en el amor para recuperarte, hoy o más tarde, y prosigue tu marcha en paz y confiado.

La vitalidad divina se derrama sobre mí y la asimilo con excelente disposición emocional.

Me libero de las cargas tóxicas del desgaste psicológico: resentimientos, odios, celos, venganzas, envidias, amarguras.

Soy de procedencia saludable. La enfermedad es un accidente del camino que no me impide la marcha.

Avanzo sano y confiante, vitalizado por el hábito de la Fuente Generadora de Vida.

Joanna de Ángelis, Extraído del libro “Momentos de salud”