La Desobsesión 2ª Parte

octubre 27, 2015
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La Desobsesión 1 Parte

octubre 1, 2015

Clase: Instalación del Proceso Obsesivo

junio 8, 2015

Obsesión: Tipos y Grados. Mediumnidad y locura

mayo 23, 2015

En torno a la Obsesión

mayo 22, 2015

tb_flores_veranoEl éxito del pensamiento positivo, depende del trabajo positivo.
El proyecto de un edificio importante reunirá planos magníficos, extraídos de las más avanzadas prácticas de la Civilización; mientras tanto, para que se realice, reclama el empleo del material adecuado, con el fin de que la obra no se transforme en un juguete de fuerzas destructivas.
En una construcción de cemento armado, nadie pensará en colocar vigas de madera en lugar de las estructuras de hierro ni sustituir la argamasa por un tabique. Para que el trabajo se realice dentro de las líneas determinadas, las sustancias deben estar en las condiciones apropiadas y en las posiciones justas.
Idénticos principios rigen para el plan del alma.
Si aspiramos al surgimiento de realizaciones que respondan a la elevada importancia de los ideales, es forzoso seleccionar los ingredientes que constituyen nuestra vida íntima, cultivando el bien en las menores
manifestaciones. Cualquier acción opuesta, comprometerá la estabilidad de la organización que pretendemos efectuar.
En vista de eso, propongámonos sanear emociones, ideas, palabras, actitudes y actos, por mínimos que sean.
Todos nos referimos al peligro de los agentes del mal que nos amenazan; entre tanto, los agentes del mal sólo dominan donde les favorezcamos la intromisión. Y la intromisión de ellos, generalmente, se verifica comenzando por la imprudencia de la brecha… hoy, una queja; mañana, un momento de amargura; luego, una discusión temeraria; más tarde, una crisis de angustia que puede ser extirpada perfectamente a través del servicio; ahora, un comentario deprimente; después, un minuto de irritación; y, por fin, la enfermedad, la delincuencia, la
perturbación y, a veces, la muerte prematura.
El gran desastre, casi siempre es la suma de los pequeños descuidos.
Estemos convencidos de que, en los procesos de obsesión, también ocurre así.

* * *

XAVIER, Francisco Cándido y VIEIRA, Waldo. Estudie y Viva. Por los Espíritus Emmanuel y André Luiz

Mediumnidad y Espiritismo por Florencio Antón

mayo 21, 2015

Obsesión, el obsesor, el obsesado y el proceso obsesivo (Parte 2)

abril 21, 2015

65225_391820434247117_14601051_nDeterminar como se instala la Obsesión es de vital importancia para su profilaxis, comprender como es este mecanismo y el “modus operandi” del obsesor puede ayudar a identificar el proceso en una fase inicial evitando la instalación definitiva de la enfermedad obsesiva.

EL PROCESO OBSESIVO

El proceso obsesivo no se instala de inmediato: es gradual, de acuerdo con el grado o la intensidad de la obsesión, que Kardec clasifica en simple, fascinación y subyugación, objeto de estudio en la próxima guía.
Al principio, el Espíritu perseguidor localiza en su víctima las condiciones y las defensas desguarnecidas, valiéndose de todo eso el obsesor para instalar su onda mental en la mente de la persona seleccionada. La interferencia se produce por un proceso análogo como ocurre en la radio, cuando una emisora clandestina utiliza
determinada frecuencia, perjudicando la transmisión.
El paso siguiente es la acción persistente del obsesor para que se establezca la sintonía mental, entre él y el perseguido. Comienza a enviar sus pensamientos, con una repetición constante, hipnótica, a la mente de la víctima que, incauta, sin vigilancia,los asimila y los refleja, dejándose dominar por las ideas intrusas.
Además de la acción hipnótica, está también el envolvimiento fluídico, que debilita al perseguidor, favoreciendo así, la acción del obsesor.
El Espíritu perseguidor actúa exteriormente, con la ayuda (por intermedio) de su periespíritu, que él identifica con el del encarnado, quedando éste finalmente enlazado por una especie de tela y constreñido a proceder contra su voluntad.
El obsesor no da tregua al obsesado. Por acción propia y de otros Espíritus que son igualmente dominados por él, mantiene una acción persistente junto al objeto de su perseguido. Durante el sueño, sobre todo, actúa con más intensidad.
La persona se deja dominar por un enemigo invisible, durante el sueño. Se afina con el carácter de éste y recibe sus órdenes o sugerencias, tal como el sonámbulo las órdenes de su magnetizador. Al despertar, reproduce más tarde, en los hechos de su vida práctica, las órdenes entonces recibidas, las cuales podrán llevarlo hasta incluso al crimen y al suicidio. Sería prudente que la oración y la vigilancia sean practicadas con asiduidad, particularmente antes del sueño corpóreo, con el fin de proteger al médium contra ese terrible peligro, ya que eso le va a permitir una armonización de su mente con las fuerzas del Bien, lo que evitará el desastre.
En otras ocasiones, los obsesores actúan sobre los perseguidos  aprisionando su imaginación con formas mentales monstruosas, produciendo perturbaciones que podemos clasificar como “infecciones fluídicas” y que determinan el colapso cerebral con arrasadora locura.
Y también muchos otros, inmovilizados en las pasiones egoístas de ese o aquél tenor, descansan en pesado monoideismo cerca de los encarnados, de cuya presencia no se sienten capaces de apartarse.
Algunos, como los ectoparásitos temporales, proceden a semejanza de los mosquitos, absorbiendo las emanaciones vitales de los encarnados que con ellos se armonizan, aquí y allí; muchos otros, cuales endoparásitos conscientes, después de buscar los puntos vulnerables de sus víctimas, segregan sobre ellas determinados productos entroncados al psiquismo del Espíritu, y que podemos denominar simpatinasy aglutininas mentales, productos esos que, modifican la esencia de los propios pensamientos.
En los procesos obsesivos más pesados, en los que el obsesado ya no tiene dominio de sí mismo, tornándose evidentes los disturbios psíquicos y físicos, los obsesores más distanciados del bien se valen de los llamados ovoides para que la persecución sea más inflexible.
Esos Espíritus endurecidos implantan, si así podemos expresarnos, los ovoides en la estructura periespiritual del encarnado, en puntos estratégicos (médula, centros de fuerza, etc.) para establecer un mayor control.
Los ovoides son entidades humanas desencarnadas que perdieron la forma anatómica del periespíritu, característica de la especie humana. El periespíritu de tales criaturas, sufre una especie de transustanciación, adquiriendo una morfología anómala, de esferas oscuras, poco mayores que un cráneo humano. Algunas de esas entidades presentan movimientos propios, actuando como si fuesen grandes amebas. Otras, entre
tantos, se mantienen en reposo, aparentemente inertes.

Algunas condiciones espirituales favorecen la ovoidización, como en el estado de profundo desequilibrio espiritual, traducido por sentimientos de venganza y de odio o por perversión moral. El proceso de ovoidización – transformación del periespíritu del desencarnado en ovoide – será motivo de estudios más adelante

Obsesión, el obsesor, el obsesado y el proceso obsesivo (Parte 1)

abril 13, 2015

blue_frost_hybridEn las próximas clases de Estudio y Educación de la Mediumnidad en el CELD, trataremos de manera profunda un tema de gran importancia y gravedad, no sólo para el Medium, sino para cada uno de nosotros, tal es la Obsesión. Siendo esta un flagelo para la humanidad, en el momento actual, merece de nuestra parte especial atención y dedicación para comprender sus causas, los tipos, y todo lo relativo al proceso obsesivo, aprendiendo a identificarla y prevenirla o, en su caso, a tratarla con los medios que nos ofrece la Doctrina Espírita, amparada siempre en la vivencia evangélica.

CONCEPTO DE OBSESIÓN

Obsesión es el (…) dominio que algunos Espíritus ejercen sobre ciertas personas.
Siempre es practicada por los Espíritus inferiores que procuran dominar. Los buenos Espíritus no nos coaccionan. Aconsejan, combaten la influencia de los malos y, si no les escuchan, se retiran. Los malos, por el contrario, se aferran a aquellos a quienes pueden hacer sus presas. Si llegan a dominar a alguno, se identifican con el Espíritu de éste y lo conducen como su fuera un verdadero niño.
Generalmente, es un disturbio espiritual de largo curso, (…) con graves consecuencias, en forma de distonías mentales, emocionales y desequilibrios fisiológicos.
En los casos más graves, (…) la obsesión es una enfermedad espiritual de erradicación lenta y difícil, pues dependen más del encarnado perseguido que del desencarnado perseguidor.

QUIÉN ES EL OBSESOR

Obsesor – del latín obsesore – es aquél que causa la obsesión, que importuna (…). No es un ser extraño a nosotros. Por el contrario. Es alguien que gozó de nuestra convivencia, a veces con estrechos lazos afectivos.
El Espíritu perseguidor, generalmente llamado obsesor, en verdad es alguien víctima de su propia aflicción. Ex-transeúnte del vehículo somático, experimentó la presión de circunstancias que lo tornaron rebelde, haciendo que guardase en los recesos del alma las aflicciones acumuladas, de las que no consiguió liberarse ni
siquiera después del deceso celular. Sin dudas, víctima de sí mismo, de su propia negligencia y de la falta de vigilancia, transfirió la responsabilidad de su desgracia a otra persona que, por cualquier circunstancia, interfirió seguramente, en forma negativa, en la mecánica de sus malos logros. (…)

Es muy importante resaltar que hay obsesores que no poseen vínculos cármicos con el encarnado y que, no
obstante, pueden causarle grandes trastornos. Son Espíritus moralmente inferiores, que actúan por lo general (…) preferentemente en los propios paisajes invisibles, en torno de entidades desencarnadas poco moralizadas, pero también pudiendo interferir en la vida de los encarnados, perjudicándolos y hasta conduciéndolos a estados alucinantes o incluso al estado de obsesión, por el simple placer de practicar el mal, divirtiéndose.

TIPOS DE OBSESORES

a) Obsesores que no quieren hacer mal

Hay obsesores que (…) no son totalmente malos, es preciso que se diga. Como nadie es absolutamente malo. Antes son enfermos del alma. Poseen simientes de bondad, recursos positivos que están adormecidos. (…) No todo obsesor tiene conciencia del mal que está practicando. Existen aquellos que actúan por amor, por
celos, pensando ayudar o queriendo sólo quedar junto al ser querido. Son más bien personas perturbadas en términos afectivos. Aman egoístamente; exigen, igualmente, exclusividad en las relaciones afectivas. Otras veces, aman a alguien de forma pervertida con excesivo apego.
Es una madre o un padre fuertemente vinculados a un hijo, entorpeciendo su voluntad, restringiéndolo al campo de su actuación. No quieren compartirlo con nadie. Es un esposo o una esposa celosos, que desconfían de todo, que mantienen el control del cónyuge, haciéndolo prisionero en las garras de su inseguridad.
Esas son las principales características del obsesor no precisamente vinculado al mal, pero sí vinculado al egoísmo, a los celos y al sentimiento de posesión.

b) Obsesores vinculados al mal

Obsesores sí, los hay, transitoriamente, que se entregan a la fascinación de la maldad de que se hacen cultores, enceguecidos y alucinados por las tormentosas desesperaciones que se permitieron fomentar y que los retienen en las consecuencias de una prolongada locura (…) – verdugo impiadoso de sí mismo – pues todo mal
siempre termina por hacer infeliz a aquél que le rinde culto servil. Tales Entidades – que oportunamente son sorprendidas por las sutiles imposiciones de la Ley Divina – gobiernan reductos de sombra y de vicios, con sede en las Regiones Tenebrosas de la Erraticidad Inferior, desde donde se extienden en dirección de muchos antros de sufrimiento y perturbación en la Tierra, alcanzando también, muchas veces, las mentes
ociosas, a los Espíritus endurecidos o pertinaces, rebeldes, (…) y a través de ese comercio dan inicio a procesos muy graves de obsesión de largo curso. (…)
Tales obsesores son (…) adeptos de la rebeldía y de la desesperación. (…) Son pobres desequilibrados que intentan inducir todas las situaciones a la desarmonía en que viven.  Ellos se organizan en falanges cuyos integrantes presentan, en el periespíritu, aspectos (…) disformes, grotescos, extravagantes, y cuyas configuraciones y acciones parecerían fruto de pesadillas de aquellos que no se afinan con las dulzuras
de la Espiritualidad.

Nos provocan, nos seducen, nos aterrorizan, creando mil fantasmagorías que a las pobres víctimas les parecerán alucinaciones diabólicas, sirviéndose de ellas, también, como juguetes para realizar sus caprichos, maldades y hasta obscenidades.
Comúnmente, los suicidas se quejan de tales falanges, cuyo asalto les agrava, en el abismo de males hacia el que los arrojó al suicidio, o su insoportable suplicio.

QUIÉN ES EL OBSESADO

Obsesado – Obseso: Importunado, atormentado, perseguido. Individuo que se cree atormentado o perseguido por el Demonio (…). Obsesados – todos nosotros lo fuimos o aún lo somos.
Debemos considerar que el obsesado es siempre el responsable de las influencias recibidas del obsesor, sea por débitos actuales o de encarnaciones anteriores.

Tipos de obsesados

a) Psicópatas amorales

Son Espíritus endeudados, que contrajeron débitos pesados en existencias anteriores, y que después de una permanencia más o menos prolongada en las regiones espirituales de sombras y de dolor, volverán a la reencarnación, cuando se muestren inclinados a la recuperación de los valores morales en sí mismos.
Transportados nuevamente a la cuna, comúnmente entre aquellos que lo indujeron a la caída, cuando no son objeto de amorosa ternura por parte de los corazones que por ellos renuncian a la inmediata felicidad en las Esferas Superiores, son resguardados en el seno del hogar.
Con todo, renacen en el cuerpo carnal espiritualmente unidos a las líneas inferiores de las cuales provienen, asimilando fácilmente el influjo envilecido.
Reaparecen, de ese modo, en la arena física. Pero generalmente, cuando no se muestran retrasados mentales, desde la infancia, son perfectamente clasificados entre los psicópatas amorales, según el concepto de la “moral insanity” (moral insana), vulgarizado por los ingleses, demostrando una manifiesta perversidad, en la cual se
rebelan constantemente brutalizados y agresivos, petulantes y pérfidos, indiferentes a cualquier noción de la dignidad y de la honra, continuamente dispuestos a sumergirse en la criminalidad y el vicio.

b) Enfermos mentales

Reconocemos, con las enseñanzas de la Doctrina Espírita, que todos aquellos portadores de esquizofrenias, psicopatologías variadas, dentro de un proceso cádmico, son Entidades normalmente vinculadas a graves débitos, a deudas de delitos sociales, y conforme nos hallamos dentro de ese cuadro de compromisos, esas psicopatologías de múltiple denominación, asumen una intensidad mayor o menor. (…)

En los casos de epilepsias, todo nos lleva a pensar que las Entidades creadoras, aproximándose directamente al deudor, o por medio del pensamiento, promueven como un despertar de la culpa, y él entonces, se sumerge en el llamado trance epiléptico.
En la (…) retaguardia de los desequilibrio mentales, sean de la ideación o de la afectividad, de la atención y de la memoria, tanto cuanto detrás de enfermedades psíquicas clásicas, como por ejemplo, las esquizofrenias y las parafrenias, las oligofrenias y la paranoia, las psicosis y neurosis de múltiple expresión, permanecen las
perturbaciones de la individualidad extraviada del camino que las Leyes Divinas le señalan para evolucionar moralmente.

c) Psicópatas absténicos y abúlicos

Aquellos Espíritus relativamente corregidos en las escuelas de rehabilitación de la Espiritualidad, que se desarrollan en el ambiente humano, encuadrados entre los psicópatas absténicos y abúlicos, fanáticos e hipertímicos, o identificables como representantes de varias enfermedades y delirios psíquicos, inclusive aberraciones sexuales diversas.
Las características predominantes de estos obsesados, son la irresponsabilidad y la flaqueza delante de la vida. En ellos, el sentido de la honra o del deber, es prácticamente nulo. No saben o no consiguen tomar una decisión, revelando una terrible flaqueza moral.

XXI Congreso Espírita Nacional: Seminario “Comunicación con los Espíritus: Mitos y Verdades”

enero 29, 2015

Manifestaciones de Efectos Intelectuales: psicografía y psicofonía

noviembre 10, 2014